jueves, 21 de febrero de 2013

Escape Onírico

Este video lo grabé para @Heliocc, para el recital "Escape Onírico". ¡Espero que os guste!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Formularios

            La Administración de la Universidad de Turín está en Via Verdi, en el caso de la Facultad de Ciencias Políticas, que es donde se estudia por qué el Presidente de la República de Italia no ha sido elegido por sus ciudadanos, cuando en la Constitución de dicho país se establece claramente que es una democracia.

            Para hacer cualquier cosa se necesita el certificado de cualquier cosa en el cual se verifica que cualquier cosa puede hacerse, así incurrió en la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas, que es donde se estudia por qué Monti es presidente sin haber sido elegido siendo la República de Italia alguna cosa democrática, para buscar el certificado de vaya-usted-a-saber-qué. Cogió número y espero.
           
            Pasaron las tres primaveras y veintiocho días que hay que esperar después de haber cogido el número en la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas de Turín, que es donde se estudia cómo tendría que haber sido elegido el presidente de la República de Italia teniendo en cuenta que Italia es un país de los llamados “democráticos”. Cuando llegó el turno de pedir dicho formulario para vaya-usted-a-saber-qué el alumno dijo:
            -Quisiera el formulario para ir a la casilla de dejar formularios y así obtener el certificado de que primero hice una cosa para la cual necesitaba un certificado, luego vine aquí a buscarlo y consecuentemente, ya con el formulario, dejé el mismo en la casilla de dejar formularios para obtener consiguiente certificado.
            -Perfecto.-Dijo la señora administradora.-Pero me temo que esta es la oficina de dejar de poss-it a los funcionarios para cuando les has quitado el bocadillo, si no le importa, vaya a la oficina de al lado.
            -¿De qué lado? ¿Izquierdo o derecho?
            -Lo siento, pero eso se escapa de mis competencias. Pero justo aquí al lado, de eso no le quepa duda.
            -De acuerdo.

El alumno cogió ticket de número y volvió a esperar los dos veranos y un cuarto regios para que le tocara, y así fue. Ya casado y con un muchacho de tres meses la mar de lindo, que curiosamente tenía los ojos verdes intensos del fontanero, le tocó.
- Quisiera el formulario para ir a la casilla de dejar formularios y así obtener el certificado de que primero hice una cosa para la cual necesitaba un certificado, luego vine aquí a buscarlo y consecuentemente, ya con el formulario, dejé el mismo en la casilla de dejar formularios para obtener consiguiente certificado.
-Uh, pero eso no es cuestión de formularios, es cuestión de fichas, pero da igual, aquí tiene.
-De acuerdo.
-Pero eso no se rellena así.
-Deme otro, entonces, si no le importa.
-Uh, importarme no me importa pero es que eso se escapa de mis competencias, si no le importa a usted, vuelva a coger ticket y espere los dos veranos y cuarto correspondientes para rellenar mejor su ficha.
-No, no voy a hacer eso, deme otra ficha.
-De acuerdo, veo que conoce las reglas de las fichas.
-Me está usted tocando las narices.
-No, señor, tengo las manos aquí en mi ordenador.
-Mire, voy a empezar a destruir esto como no se comporte como una persona.
-No puede destruir esto.
-¿Por qué no?
-Porque no hay formulario de destrucción hoy, eso es los lunes y martes y hoy estamos a miércoles.

Así espero aquel hombre que se había casado y tenido un hijo, con los ojos del fontanero, mientras esperaba su turno en la administración hasta el siguiente lunes, que fue cuando, muy educadamente y después de haber pedido y rellenado el formulario de destrucción, quemó el edificio.

Lo cual le supuso una multa, pues había solicitado el formulario de destrucción, no el de incendio.
           

miércoles, 24 de octubre de 2012

Somnífero administrativo



A las cuatro de la tarde de un viernes, el profesor de Derecho Administrativo encargado de dar clase a ese grupo de alumnos de la Universidad de Turín, hablaba trabándose entre leyes que intentaba recitar sin perder de vista el libro. Los alumnos intentaban seguir la clase con el mayor respeto posible, escribiendo apuntes imposibles y pidiéndose una ayuda desesperada los unos a los otros.

Calvo, con camisa blanca abierta y una rebeca azul, su presencia era comparable a un funcionario aburrido, muy lejos de lo que normalmente era un profesor de universidad.

            A modo de intentar que se le prestase un poco de atención, el profesor se levantó para ocupar más parte del estrado, lo cual hizo que pusiera más en evidencia su notable carencia de oratoria. Movía las manos hacia ninguna dirección, sus gafas se caían de su nariz, llevaba la bragueta abierta, el libro se le resbalaba, la voz se le perdía en el vacío de la ley 241/90…

            En la sexta fila de clase, Antonio Vargas, erasmus, tuvo la reacción más sincera posible a tan aburrido discurso: Se durmió.

domingo, 21 de octubre de 2012

Retrato de un mendigo en Via Roma.

El mendigo turinés de Via Roma se [emborracha
vive y maldice su suerte y a quien pasa
como lo que se presume un mendigo de [clase media
de cualquier otra ciudad del mundo.

Pero hace más contraste cuando su manta,
sus piojos, su miseria, sus caries y su [sueño
habitan desnudos el portal de las tiendas de [Gucci.




Y cuando los gatos desayunan parmesano
ellos alzan la vista para desayunar lujo
en las paredes, en los zapatos, en el after shave
ajeno, incluso en la pintura con la que una niña,
que no lo necesita,
embadurna sus ojos.

Y piensa
"Cuanto gastan los humanos en
habitar el cuerpo de otra persona.
Cuánto se odiará para querer parecer otro
y esforzarse en vano por cambiar el color
de sus ojos, de su pelo, la forma de sus pies.
O por esconderse tras la fachada transparente
de los abrigos que no calientan de marca".

Y el mendigo lucha por ser.
Para empezar a ser persona,
definición intrínseca
de simio disfrazado.

Déjate barba, pero de tres días,
al cuarto descansa,
saluda con la mano derecha,
no lleves rayas y cuadros.
Cámbiate de coche,
múdate de ti, lee tal cosa,
abrígate de otros,
esfuérzate por nada,
vive en tu pasaporte
y no en tu carne
ama a sangre fría,
odia con el alma
a quien no conoces de nada.

Y piensa:
"Ojalá pudieras comerte
la corbata, el traje, los manolos,
la pintura, el maletín
 para poder decirte sin equivocarme
que cagarás
una mierda de al menos
seiscientos euros."

sábado, 13 de octubre de 2012

MUERTE EN LA MOLE



Dos árabes de índole rockera, uno peinado cual James Dean de Bagdad, pero bigote de bandolero y patillas de gitano, otro calcando la pose de los Oasis y su rollo mod, cual Liam Gallagher de Damasco, paseaban por la Via Po tranquilamente a las cinco de la mañana cuando, de súbito, algo raro surcó el cielo. (Traducción literal del italiano)

            -¿Ese tipo está volando?- Dijo el caballero de las patillas.
            -Si, pero es raro, no hay ningún propulsor de hombres cerca, el más cercano está en Parma y ese venía más como que de Suiza..
           
            El sonido fue estrepitoso. Un estruendo. Puso Turín encendida de polvo. Despertó exactamente a diecisiete personas: Cinco en la misma Vía Po, diez en Piazza Vittorio Veneto, dos en la Piazza Castello. Interrumpió a diez parejas que hacían el amor, no diremos donde, y a un tipo que intentaba lo propio en Murazzi.

            Los dos rockeros se miraron. En  una aceptación súbita de lo sucedido producida por el alcohol, de nuevo el del pelo a lo James Dean dijo:
            -En fin, es una pena que la Mole Antonelliana sea tan alta.
            -Si es que… Mira que propulsarse tal y como está esto, a estas horas de la noche, en esta época del año, con el frío que hace…
            -Y luego seguro que encima nos cobrarán a los turineses la reparación de la torre.
            -Para eso será el sitio Patrimonio de No-sé-qué.

            Pasó una ambulancia haciendo patente la teoría del efecto Doppler.

            -¿Sabes lo malo? Que lo malo no va a ser que el tipo este se haya matao por no saber propulsarse o que a la Mole le hayan quitado un cacho y ya no sea tan mole. Lo  malo es que  encima nos echaran la culpa a nosotros.
            -Nos ha jodío, entre moros y testigos, Alah nos coja confesaos.
            -En fin, vámonos a casa.
            -Eso.

            Y volvió a pasar la ambulancia sin luces ni sonido, sin haber podido hacer nada por el hombre que en un mal vuelo se estrelló contra el segundo balcón de la mole, y  para ese entonces ya viajaba dentro de ella. 

lunes, 8 de octubre de 2012

Lunes





También llegan los lunes a Turín
con la misma luz que el sábado cerró los bares
-y el domingo-
y hoy abre el kiosko.

También la gente viene y va en Turín
absorta en su propio lunes.



La señora que jamás salió de Italia,
ni falta que le importa,
un estudiante de cabello mal encendido
que por si no fuera poco adorna mal
su espalda con lo que parecen sus crines.
Y una ragazza árabe, sin velo,
que se llevo la garantía de un poema
a lo imposible.

Me dejó la certeza de que había pasado un poema,
se corrió la persiana, de esta forma, de un arco
de los soportales de la Vía Po para dejar a la vida
sólo con el abismo de su espalda.

En la tienda de collares la señora mira
al tiempo verbal condicional futuro
y piensa que pescó un marido
impropio, pero bueno. Y en el cristal
reflejado ve que, en efecto, es lunes
en su agosto rostro.
"Otro lunes, ya van diez esta semana"
-piensa- y se mira en el improvisado espejo
el tatuaje inesperado de la nostalgia
y el cansancio
que sólo se ve los lunes.

Y también pasan dos piernas
 con una ragazza encima
y un traje demasiado caro
como para llevar sólo un hombre dentro.

Y coches soñados
por un camarero hortera
y ejecutivos con el café en la mano
y el reloj en la parte creativa del cerebro.
Y un chico que se enamora
de lo que el de la boutique observa
que pasó de moda.
y pasa -joder con Italia- otro traje
que en este caso almuerza justo
en la mesa de al lado
un periódico de "bisnes".

También pasa una adolescente
con sus brackets acentuados
delante del viejo que los cambiaría por su dentadura.
Y va vestida de colegio pijo
con unos libros que pesan más de la cuenta.
Se cruza con el chico que tuvo novia el viernes
y hoy tiene un anillo de deseo lastimado
con la aquiescencia de las ciencias naturales,
que han hecho "buling" a su adolescencia.
Maldita física astronómica,
nadie tiene de once a dieciséis primaveras
en el invierno de los lunes.

Y pasan piernas, brazos, mochilas, carteras y brackets
por debajo de los soportales que la bella mañana
hizo inútiles, pues ni llueve ni hace frío.

Sólo hace que es lunes
y los soportales son mártires de un estilo arquitectónico.
Y las ojeras, las mochilas, los tatuados, las bellas,
las bestias; todos, sueñan un mañana que
no sea un martes con aspecto de lunes.

Es la una de la tarde,
pero el reloj se ha parado.
Siempre es la hora del despertador
cuando es lunes. 

viernes, 5 de octubre de 2012

Martes, dos de octubre de dos mil doce.

El martes dos de octubre de dos mil doce
pasó por Turín salvaje y augusto.

Ha muerto un hombre de la comunidad
[negra
del barrio de San Donato. Se ha creado
[un nuevo río.
Tan lleno de fango, tan lleno de madera,
desestructurado de pasión,
[sin brazos ni abrevadero.





Hará el río de San Donato una calle, un barrio,
convertido en valle; el suelo será cemento y no
hierba, y las cordilleras serán los grandes edificios.
Pero seguro que el río hará un valle.

Las grúas serán los nuevos dinosaurios,
habitantes mejorados, pues incluso en su anterior vida
sus cuerpos lucían la piel de un esqueleto.

De la muerte del hombre aparecerá un cosmos
en el río de su familia. Y hará, quizás,
de los coches peces. Para que naden y naden
sin más semáforos que un contacto superfluo
que romperá los airbags haciendo burbujas de gasolina.

El dolor ha hecho en las casas una grieta
con la forma de las manos del hombre.
Su mujer destroza sus cenicientas mejillas
buscando su caricia de hormigón.
       Y su río se filtrará entre las grietas
       del muro. El invierno lo helará y creará
       una bolsa de aire que espantará a la
       rugosa piel de los edificios.

Se derrumbará San Donato
por la muerte de un hombre.

El barrio, la patria chica, será pasto de
rescate. Antílopes de luces cercenarán
los grandes corsos y las palomas serán
los volantes rotos de los peces.

La mujer se preguntará por qué se tuvo que morir
para crear un río.
Que se hubiera dejado el alma en Turín
de alguna otra manera.
Que la vida se llevara el cuerpo y que ella
le dejara su alma a fiar.
"-Te la pagaré con la mía cuando deje este río."

Pero murió el hombre y se creó el río urbano
con peces de la marca Fiat y grietas que formaron
sus manos para que dirigiera el río y derrumbara
la inanimada monstruosidad de los bloques de pisos.

Y el resto del dolor volvió al estado más primitivo
de lo que los sádicos inventores de palabras
dispusieron a llamar
"vida".